Las editoriales universitarias se reinventan y desafían a los sellos comerciales

Boletín DIB

Las editoriales universitarias de España, Latinoamérica y Estados Unidos se reinventan. Su catálogo atrae cada día a más lectores gracias al despliegue de una estrategia levantada sobre tres pilares: mejores y más cuidadas ediciones, nuevas colecciones que incorporan autores no asociados al ámbito académico y modernización en las ediciones digitales y digitalización del fondo. Más allá de investigadores, expertos, profesores y estudiantes, estas editoriales hacen esfuerzos por llegar de manera directa al lector medio, al de novelas, manuales, recetarios. Se perfilan como los nuevos rivales de los sellos comerciales.

Sobre los diferentes aspectos de esa metamorfosis se realiza la I Feria Internacional del Libro Universitario (FILUNI), la cita editorial universitaria más importante realizada nunca en el ámbito hispanohablante. Se lleva a cabo en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en Ciudad de México. Reúne a 150 editoriales de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, España, Perú y México. A ellas se suman unos 243 sellos editoriales de todo el mundo y más de 15.000 títulos recién publicados. FILUNI es un espacio de cuatro mil metros cuadrados con 375 expositores, cinco salones de eventos, donde, durante estos seis días, se llevan a cabo talleres, mesas redondas, conversatorios, conferencias, conciertos y funciones de cine. Una feria de exposición de títulos y venta de derechos.

“La riqueza de las grandes editoriales universitarias está también en las colecciones literarias y de divulgación científica que están hechas para un público no especializado”, explica Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural de la UNAM y, además, escritor de más de una docena de libros entre novelas, cuentos y ensayos. “El lector universitario es más amplio de lo que se puede creer y las actividades que se tienen contempladas en FILUNI lo harán aún más atractivo”, según Joaquín Díez Canedo, director general de Publicaciones y Fomento Editorial de la UNAM. Los organizadores esperan cerca de 80.000 visitantes en el Centro de Exposiciones y Congresos UNAM.

Jorge Volpi (izquierda), coordinador de Difusión Cultural de la UNAM y Joaquín Díez Canedo, director general de Publicaciones y Fomento Editorial de la UNAM.

Las editoriales quieren quitar del imaginario colectivo la idea de que son sellos estrictamente académicos y aburridos. Ha surgido un profundo interés por abordar otro tipo de público sin dejar de lado, en absoluto, su principal labor como divulgadores científicos. “Estamos trasladando las investigaciones más académicas a las revistas y monografías. Ello para hacer del libro un espacio común”, afirma Ana Isabel González, directora de la editorial de la Universidad de Oviedo, en España, y presidenta de la Unión de Editoriales Universitarias Españolas (UNE).  De España han viajado a FILUNI 35 editoriales universitarias.

Gabriel García Márquez, José Saramago y E.E Cummings hacen parte del catálogo de la editorial de la UNAM, en México. Antón Chéjov, Juan Rulfo y Ricardo Piglia del de la editorial de la Universidad Nacional de Colombia. Autores emergentes han sido publicados en la editorial de la Universidad Diego Portales de Chile. De esta manera, los catálogos de las editoriales universitarias hoy cuentan con una amplia y valiosa lista de autores, desde clásicos, consagrados y noveles, en sellos y colecciones que abrazan a varios tipos de lector.

Vidas ajenas es el nombre de la colección, pensada desde el inicio para un público general, de la editorial de la universidad chilena Diego Portales. De hecho, Andrés Felipe Solano, escritor colombiano, publicado en 2014 en esta colección, obtuvo, el año pasado, el premio Biblioteca de Narrativa Colombiana con el libro Corea: apuntes desde la cuerda floja, donde han publicado más de cuarenta  libros sobre la vida, en clave de diarios íntimos, de autores como Baudelaire, Susan Sontag, Chesterton y Gabriela Mistral. Lo que demuestra que, además de lectores, están ganando premios por su calidad literaria.

“Aunque nuestro mayor público está en la academia, nuestros libros también extrapolan los muros de las universidades”, aclara Flávia Goulart Mota García Rosa, directora de la editorial de la Universidad Federal de Bahía, en Brasil. “Se percibe”, añade García Rosa, “que el público en general se interesa por esa producción y el retorno se contabiliza en eventos, como ferias y bienales, en los que participamos por fuera de las universidades”. García Rosa recibirá e inaugurará, en esta primera feria del libro universitario, el premio Rubén Bonifaz Nuño, elegida entre 20 editores latinoamericanas. Es un reconocimiento a su “excelente” labor como editora universitaria. Este premio, en honor al poeta y editor universitario Rubén Bonifaz Nuño, muy querido por la comunidad de la UNAM, donde, entre otros varios aportes, fue jefe de redacción de la Dirección General de Información y fundador del Instituto de Investigaciones Filológicas, busca ser, con una periodicidad anual, el máximo reconocimiento a la figura del editor de libros universitarios de la región.

Nuevas formas de comunicar

“Es necesario explorar nuevas formas de comunicar lo que hacemos”, sostiene Juan Felipe Córdoba Retrepo, director de la editorial de la Universidad del Rosario, en Bogotá, y presidente de la Asociación de Editoriales Universitarias de Colombia (ASEUC). “Hay muchas estrategias que debemos seguir fortaleciendo para divulgar lo que hacemos”, agrega.

Además de la colección de divulgación científica, en la que publican libros sobre ciencia, pero desde un enfoque y un lenguaje más sencillo, para conectar con lectores que no necesariamente son especialistas, estas editoriales están abriendo espacio, sin titubear, dentro de su catálogo para apostar por nuevos lectores.

Inmigrantes que desafían la muerte cruzando la frontera de Estados Unidos, un viejo boxeador que tiene que volver al ring para alimentar a su familia y mujeres que viven el sexo como les da la gana son apenas algunos de los temas de los libros que conforman la nueva colección Opere Primae de la editorial de la Universidad de Salamanca (España). Las puertas de esta editorial se abrieron en 1943, aunque el primer libro publicado, Gramática en español, de Antonio de Nebrija, tiene escrito en la portada 1486. Sin duda, la primera editorial universitaria española y, por tanto, la primera también de esta especie en español. A las puertas de su 800 aniversario, la Universidad de Salamanca (USAL) es la invitada de honor a este primer encuentro de editoriales universitarias.

En esta misma dirección, la editorial de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, cuenta con un repertorio de obras traducidas al inglés de autores como Octavio Paz, Rosario Castellanos y Pablo Neruda, y en estos momentos está incorporando novelas de autores más recientes como Alonso Cueto (Perú), Alberto Barrera Tyszka (Venezuela), Rodrigo Rey Rosa (Guatemala) y David Toscana (México). “Además de servirle al sector académico en determinadas áreas, también tenemos como objetivo publicar obras globales que puedan resultarle de interés a todo público”, cuenta Inés ter Horst, editora de la editorial de la Universidad de Texas. Se refiere a The World Atlas of Street Food y Oaxaca al Gusto, dos libros de gastronomía que en el último semestre han tenido bastante acogida en el mercado estadounidense.

La creación de nuevas colecciones no ha sido el único gran empujón para atraer más lectores. También lo ha sido la digitalización de sus catálogos. “Nos aseguramos de obtener por parte de nuestros autores los derechos electrónicos para poder brindarle a los lectores la posibilidad de comprar la edición electrónica”, explica Horst. La editorial de la Universidad de Texas acaba de terminar la digitalización de todo su fondo editorial.

“Para nosotros la edición digital ya es una discusión superada”, asegura Esteban Giraldo, editor de la Universidad Nacional de Colombia. “Ya es un hecho que cada libro que sale en formato impreso debe salir también en su correspondiente versión electrónica”. De hecho, asegura Giraldo, hay colecciones que únicamente existen en digital, que se pueden leer en ebookstabletssmartphones y ordenadores, y que solo podrían conseguirse en papel bajo demanda. Los 3.634 libros registrados en Colombia, en 2015, por editoriales universitarias representan el 21% del total de libros publicados en el país. Otro dato: la editorial de la Universidad Nacional ocupa el quinto lugar en ventas, precedida solo por grandes grupos editoriales como Planeta y Penguin Random House.

“Los intercambios deberán rendir grandes frutos en coediciones y exposiciones, así como propiciar la mejor distribución de la actividad editorial universitaria iberoamericana y portuguesa”, afirma Enrique Graue, rector de la UNAM. “Si así sucede”,añade, “esta primera edición de la Feria habrá cumplido con su misión y ayudará a la visibilidad y circulación de la actividad editorial universitaria”.

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